Cohabitación de centralismo y austeridad. Desde su temprana formación en los manuales revolucionarios -y en la costumbre de ver con naturalidad cómo se adapta su interpretación a la voluntad de la superioridad del partido y el Estado- la presidenta reitera, en sus iniciativas más recientes, por un lado, un impulso poderoso al control centralista de las decisiones nacionales. Ahora incluso en el ámbito local. Esta pulsión provendría de la organización y los métodos de la Unión Soviética y de los …
