Escucho la radio cotidianamente. Cada vez que aparece el spot de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), mi ceja se levanta. ¿Por qué tanta frivolidad institucional? En un país donde más de 80% de la población cree que los derechos humanos no se respetan, la CNDH ha encontrado su prioridad en promocionarse a sí misma. Sus mensajes mediáticos celebran niveles de reconocimiento público y repiten cifras de recordación institucional, pero evitan informar sobre su eficacia cuando se trata …
