Hasta para los muy pobres estándares de desempeño con que se conducen quienes ahora gobiernan, la reforma judicial es un rotundo fracaso. Por ello pospondrán la elección de juzgadores para 2028 y se harán ajustes en la forma de selección de aspirantes, en su número y en la elaboración de las boletas para corregir, en la medida de lo posible, el caos que se desprende de ellas. Ni los más irresponsables quieren repetir el bochornoso espectáculo que fueron las votaciones …
