En la Transformación se dice que, si se ve como mancha, huele a mancha, se extiende y daña como mancha, no es mancha. Y si es mancha, es mera provocación. Porque petróleo tiene esa mala costumbre de flotar. De expandirse. De dejar evidencia. No entiende de discursos ni de conferencias. No coopera. No se hunde. No se disciplina. Es necio, como lo evidente. Es otro logro que parecía imposible hasta para la Cuarta. El no limpiar, contener o prevenir el …
