El talante disruptivo del presidente estadounidense, Donald Trump, vuelve a poner al mundo de cabeza; esta vez, sobre un tema que parecía si no sepultado, al menos olvidado: la antigua disputa que Argentina y el Reino Unido sostienen por la posesión del archipiélago de las islas Malvinas, Sándwich y Georgias en el Atlántico Sur. Querella por la que ambas naciones libraron una improbable y estrambótica guerra en 1982, que muchos vieron como una reedición extemporánea de la diplomacia de las …
