Esta semana se puede contar como padecimiento. En estos días en que la realidad se volvió un rompecabezas incómodo, de esos que uno quisiera no armar, pero ahí están, pieza sobre pieza, sin permiso y sin pudor. Porque mientras unos salían por la puerta grande con el expediente convenientemente doblado, otros ni siquiera alcanzaron a tener justicia, ni ruido, ni eco. Lo del no ejercicio de la acción penal contra La Luz del Mundo, no fue solo indignante. Fue una …
