Sí, un terrorista merece la pena de muerte o, mejor, varias penas de muerte, porque en su delirante fanatismo destruye vidas de inocentes que nada le han hecho, pero para él todo se vale con tal de alcanzar sus objetivos. Lo mismo podemos decir respecto de otra clase de asesinos, y respecto de los violadores, los secuestradores, los extorsionadores, los tratantes de personas y un largo etcétera. ¿Cuántas penas de muerte merecería quien hace estallar una bomba que destroza a …
