Tal parece que la denostada reforma judicial, que apenas va a cumplir dos años de haberse aprobado y menos de uno de haberse implementado con los cambios de juzgadores, podría enfrentar modificaciones profundas muy pronto. Parafraseando al poeta de la canción, esta ambiciosa y perniciosa transformación parece destinada a durar menos que “dos peces de hielo en un whisky on the rocks". Esta conclusión no nace de una simple intuición o agravio, sino de la observación directa y constatación del …
