Cada cuatro años escuchamos lo mismo. Que la selección mexicana es mediocre. Que no tiene nivel internacional. Lo curioso es que, cuando uno revisa la evidencia y no los lugares comunes, descubre que esa visión pesimista está muy lejos de la realidad. México no es una potencia mundial del futbol. No somos Argentina o Francia. Pero tampoco somos el equipo irrelevante que muchos imaginan. Por el contrario, somos una selección respetada, competitiva y extraordinariamente consistente en las Copas del Mundo. …
