La imagen habría sido más poderosa que cualquier cumbre: los tres mandatarios norteamericanos juntos en el Estadio Azteca durante el partido inaugural del Mundial más ambicioso de la historia. No sucederá. La presidenta Sheinbaum decidió ceder sus accesos a jóvenes mexicanas, en un gesto funcional para su discurso interno. La asistencia de Donald Trump y Mark Carney no está confirmada. Se estima que esta edición será vista por 5 mil millones de espectadores. La oportunidad está ahí, pero la voluntad …
