El pasado 1 de febrero se instaló el segundo periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión. Este acto solemne, que congrega a los 628 legisladores federales marca el inicio de lo que será una discusión técnica y política de alto calado: la ineludible próxima reforma electoral. Con esta propuesta se completaría el autodenominado plan C de Morena. Se trata, por mucho, de la iniciativa más trascendente (para mal) de lo que va del sexenio actual, cuyo impacto institucional …
