Guadalajara, Jal.- Cuando un político se acerque con la mejor de sus sonrisas y te prometa algo, desconfía. Huye y cuéntaselo a quien más confianza le tengas. No importa si te habla de mayor seguridad, empleo bien remunerado, vivienda digna, acabar con la contaminación o, como el caso al que alude este texto, agua potable garantizada para las próximas décadas. Porque en Jalisco esa historia ya la conocemos: inversiones millonarias, proyectos “estratégicos”, informes que presumen cifras de miles de millones …
