¿Qué estarías dispuesto a hacer si desapareciera tu hijo o tu hija? Detente un momento y piensa en ello. Imagina esperar una llamada que nunca llegó, despertar cada mañana sin saber si tu hijo sigue con vida o está muerto. Imagina recorrer hospitales, ministerios públicos, cárceles, morgues y caminos de terracería buscando una pista. Imagina que pasan los meses y los años sin respuesta. Imagina que el Estado, cuya obligación es buscarlo, simplemente no lo hace. Eso es lo que …
