En momentos de incertidumbre, las naciones se definen por su capacidad para distinguir lo urgente de lo accesorio. México atraviesa una etapa compleja, enfrentamos desafíos profundos en materia de seguridad, presiones económicas internas y externas, revisión de compromisos comerciales y un entorno internacional cada vez más competitivo. En ese contexto, abrir el debate de una reforma electoral no solo resulta inoportuno; implica distraer la atención de lo verdaderamente prioritario. Las prioridades nacionales son claras: seguridad, Estado de derecho y garantías …
