En 20 años de lucha contra las organizaciones criminales hemos acumulado el conocimiento suficiente para afirmar que, tras la detención o eliminación de los grandes capos, en el campo criminal suelen ocurrir tres fenómenos que se han convertido ya en obviedades: que las afectaciones a las organizaciones criminales son relativas y pasajeras, pues la estructura criminal que dirigían y los mercados ilegales y las actividades criminales que operaban continúan y se adaptan a la ausencia de sus líderes; que, en …
