La relación bilateral entre México y Estados Unidos atraviesa por un persistente dilema donde colisionan los dogmas del derecho internacional clásico con las demandas del realismo punitivo transnacional. El reciente diferendo en torno a la acusación del Departamento de Justicia estadounidense contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no representa un incidente aislado. Por el contrario, constituye el síntoma más nítido de cómo los principios de no intervención y libre autodeterminación operan, simultáneamente, como un indispensable escudo jurídico para …
