El poder político es una reliquia con un atractivo maldito. Si quiere conocer la verdadera personalidad de alguien, revístalo de algo de poder. Así saldrán todos sus traumas, virtudes, resentimientos y capacidades. Si quiere conocer ambición desmedida, coloque al poder al alcance de alguien. Le aseguro que verá cómo hará hasta lo impensable por obtenerlo. Estoy hablando, claro, de poder político. De ese que se ejerce sobre decenas, cientos, miles o millones de personas. Un verdadero político debería estar dispuesto …
