La detención del alcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro, y de tres directores del ayuntamiento –de Seguridad, Catastro y Predial y de Obras Públicas— acusados de extorsión a empresas de todo tipo incluyendo a las cerveceras y tequilera, mediante cobros y presiones desde el ayuntamiento, presunto desvío de recursos públicos y de vínculos y colaboración con el CJNG, es una buena noticia. En primer lugar, por los habitantes de ese municipio que, en principio, podrán vivir con mayor tranquilidad. En …
