He escrito en este espacio sobre la escucha, y sobre escuchar a otro y escucharse a uno. Pero vayamos a situaciones extremas, a situaciones de escucha extrema. ¿A qué suena un neurótico, qué escuchamos en el discurso de ese sujeto? Seguramente se escucha una demanda, un reclamo, una falta, en un discurso que carece de consistencia pero grita dolor. ¿Y en el caso del psicótico? Ahí escuchamos un delirio, enhebrado alrededor de un vacío: el delirio de lo que no …
