La crisis del fin de semana en Bolivia tiene varias capas que conviene distinguir. Primero, la orden de aprehensión contra Evo Morales —dictada después de que no compareciera al juicio por presunta trata agravada de personas— abrió un frente judicial de fuertes repercusiones políticas. Segundo, el país enfrentaba protestas vinculadas, entre otros factores, con el rechazo a la reforma agraria. Y tercero, la denuncia de Morales, según la cual existía un supuesto operativo de la DEA y de inteligencia militar …
