La reforma electoral que impulsa Morena no puede analizarse como un simple ajuste técnico ni como una discusión presupuestal. Estamos frente a un proyecto político cuyo objetivo es alterar las reglas de la competencia democrática para asegurar la permanencia de un grupo en el poder. Por eso resulta pertinente hablar de dos caras de una misma moneda: la ley Maduro y la ley Narco. El origen de esta reforma es ya por sí mismo problemático. No surge del Congreso ni …
