Morelia, Mich.- No recuerdo haber visto tantas reacciones sobre un discurso internacional como las que provocó, la semana pasada, el pronunciado por Mark Carney, primer ministro de Canadá, en Davos. Fueron tantas que concluí que no podía no verlo. Y ahí donde la prensa global oyó una advertencia internacional, yo escuché una descripción de la situación mexicana y un lineamiento ético para enfrentarla. Tres pasajes me parecen especialmente relevantes: Primero. Carney observó que el orden basado en reglas se desvanece y …
